PERDONA SI TE DIGO NO

Man attacking young woman in street, sexual violence

 

 

 

 

 

 

Perdona si te digo NO.

La estrategia resulta absurda
cuando apenas te das la vuelta
estrujando lágrimas de caimán
por aquello de darle caza
a la siguiente libélula.

Perdona si te digo NO.

Las birras se están calentando
en el parque de los sueños
resquebrajados

(en aquella esquina aún quedan abedules)

alguien robó el aullido al cuco
y la bruja roja ya no recuerda
su nombre.

Perdona
(de veras, perdona)
si te digo NO.

Perdona si digo angustia y llanto

si digo
para
no quiero
llévame a casa
devuélveme la risa

(quita tus manos de mi vientre)

Pero no perdones: escúchalo.
De perdonarme me encargo yo

(y que alguien me diga cómo)

 

Beatrice Borgia, 24 de agosto de 2014

SI LAS PATERAS HABLARAN

Dulces Noches De Luna Y Pateras

 

 

 

 

 

Si las pateras hablaran
invocarían cada bucle deglutido
a la sombra de Poseidón

los vocablos que velan sus listones
husmearían entre treinta pares
de exiguas extremidades
a merced de corrientes y oleajes
de empellones hacia la nada
de tránsitos nimios

(los del tercer
o cuarto mundo).

Si las pateras hablaran dirían

noche
esperanza
suspiro
sed
hambre
cuchillas
pelotas de goma
tormenta
angustia
muerte.

Si las pateras hablaran.

Beatrice Borgia, 19 de agosto de 2014

 

ALGO ME PASA

ALGO ME PASA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algunas tardes me da
por sinonimar
en grande.

Sucede entonces
que algo me pasa

(necesariamente algo me pasa)

porque en las reuniones
se me ocurre decir
polla
glande
lubricación
mamada

o animo a una sesión colectiva
de masturbación femenina.

Algo me pasa
pues deambulo por las cornisas
sinonimada en jarras
y todo se vuelve más oblícuo

(vagina
vulva
coño
clítoris
orgasmo
múltiple).

Algo me pasa
cuando limo las esquinas
al calor que más aprieta
y percuto los goznes del abismo

(no necesito subterfugios de todo a un euro
para fluir sinonimando entre gorriones).

Y tal vez
lo que me pasa
es que sé

lo que no me pasa.

Beatrice Borgia, 16 de agosto de 2014

PRINCESA

PRINCESA

 

 

 

 

 

 

Un barquito de papel
mece los treinta y nueve grados.

Deconstruir el horizonte
rasgarle las olas a la poesía
achicar el frío tras las nubes

Princesa.

No deberías estar sola.

Quisiera pintarte la cuna
de soles y duendes
donde amaina la lluvia

(unos padres arañan las rocas
y se dejan las últimas lágrimas
donde antes las entrañas).

No deberías estar sola
Princesa

aunque revolotean pajarillos
con olor a chocolate
cantando que todo
va a estar bien

(todo estará bien).

Sueña alto
Princesa

sueña alto.

Beatrice Borgia, 14 de agosto de 2014