réquiem in crescendo

secuestro1

 

 

 

 

 

 

I

hubo una vez un país
donde los hombres se vistieron de corderos
y las mujeres aprendieron a coserse los ojos

y llegaron los lobos
y pasearon sus corbatas.

fin de la historia

 

II

a partir de ahora diremos

que la sangre bien roja
las rodillas volteando el cielo
y las cuencas

a cubierto

 

III

andar sin andar
con los glóbulos extenuados
al borde del colapso

reír sin reír
con las fundas de porcelana
abonadas en cómodas
mensualidades

y en las calles se cierran las plazas:

descansen en paz

 

IV

con un cepo en las gónadas
y cien bozales a babor

a
m
o
r
d
a
z
a
d
o
s

 

Beatrice Borgia, 1 de julio de 2015